FORMAS DE AFRONTAMIENTO, MECANISMOS DE DEFENSA E INTELIGENCIA EMOCIONAL: COMPARACIÓN TEÓRICA Y EVALUACIÓN EMPÍRICA DE SU FRECUENCIA Y FUNCIONALIDAD.
PÁEZ, D., VELASCO, C. & CAMPOS, M.
En este artículo compararemos las grandes estrategias de afrontamiento con los mecanismos de defensa, revisaremos los estudios que muestran sus efectos y funcionalidad. También examinaremos su asociación indicadores de Inteligencia Emocional (IE), así como con rasgos de personalidad. La alta IE se define operacionalmente por la capacidad para diferenciar y discriminar emociones, por la claridad emocional, la capacidad expresar, verbalizar y regular o reparar las emociones, y se mide con escalas de IE como el TMMS de Salovey o con escalas de déficit como el TAS-20 de alexitimia (Velasco et al,2005). En unas tablas presentaremos la frecuencia con que se mencionan estas respuestas para afrontar el enojo, la tristeza o bajo estado de ánimo y la ansiedad, su eficacia percibida, así como su asociación con la intensidad, displacer y control. De esta forma el lector tendrá una visión del carácter normal de muchas respuestas de afrontamiento, corrigiendo el sesgo demasiado idealista de la concepción de los mecanismos de defensa maduros – al igual que la mayoría de una población normal presenta síntomas, los mecanismos de defensa neuróticos son mayoritarios y dominantes. En el último apartado se expondrán los ítems de la escala más relevante de mecanismos de defensa, el DSQ-40, que servirá para tener una idea mediante preguntas de auto-informe de cual es el contenido de estos mecanismos. Los mecanismos de defensa se suponen inconscientes, que actúan de forma automática, involuntaria y sin esfuerzo y son más rigidos que las estrategias de afrontamiento o manejo del estrés, que son voluntarios, requieren esfuerzo y son más flexibles. Sin embargo, en la actualidad sabemos que mediante el aprendizaje la supresión voluntaria se puede transformar en represión inhibición automática. Además las escalas de mecanismos de defensa más utilizadas indagan sobre la percepción consciente de respuestas y tienen un contenido muy similar a la de afrontamiento. De esta forma queremos entregar información actualizada y lo más valida posible al terapeuta para que comprenda y oriente mejor al paciente sobre el afrontamiento emocional.
1.- Resolución de Problemas: se refiere a la acción instrumental, activa y centrada en el problema, como la generación de estrategias, la resolución de problemas y la planificación. estarían el análisis lógico, esfuerzo, persistencia y determinación. Otras categorías que se incluirían serían las de aproximación y focalización en el problema, optimización; compensación y reparación. La Planificación se refiere a la elaboración y toma decisión cognitiva sobre como resolver el problema y generalmente se incluye en un factor de Resolución de Problemas. Este tipo de de afrontamiento marcaría su funcionalidad en el proceso de adaptación al entorno ajustando acciones para lograr su efectividad, en el que estarían implicadas esquemas de acción de eficacia y maestría (Skinner et al., 2003). Desde el punto de vista de los mecanismos de defensa, la resolución directa no sería uno, sino que se refería a la motivación de efectancia o efectividad del yo, al control maduro por el yo del entorno. El mecanismo de defensa maduro o adaptativo de anticipación es similar a la planificación y se refiere a la vivencia anticipada de las reacciones emocionales o anticipación de las consecuencias de un hecho, formulando las respuestas o soluciones realistas (véase el item DSQ 68). Se diferencia de la anticipación ansiosa similar a la rumiación o pensamientos que exageran las dificultades y es similar a la rumiación o preocupación. La anticipación, la sublimación, el humor y la supresión se asociaban en un factor de afrontamiento maduro – junto con el altruismo. La anticipación predecía el ajuste social, la satisfacción vital y el apoyo social 20 años después de ser evaluada su frecuencia de uso en dos cohortes de adultos (Chabrol & Gallahan, 2004). El metaanálisis de Penley et al. (2002), Compass et al y de Campos et al (2005) encontraron una asociación positiva entre afrontamiento focalizado en el problema – con salud psicológica (r= 0,10) en el caso de Penley. Sin embargo, el meta-análisis de Compass et al (2001) encontró varios estudios en los que el afrontamiento de formulación de planes o planificación y la resolución directa del problema se asoció a más ansiedad y depresión y estudios que asociaban el afrontamiento directo a peor ajuste social. En estos casos los hechos estresantes estaban fuera del control de la persona (p.e. conflictos entre los padres que los adolescentes difícilmente podían controlar). En este sentido, el afrontamiento directo en situaciones poco controlables se parece al pensamiento mágico o desiderativo, así como a la rumiación, ambas formas de afrontamiento no adaptativas. Se formulan planes o se intentan soluciones sin posibilidad real de llevarse a cabo. El afrontamiento directo y la planificación se asocian al bajo Neuroticismo y a la alta IE – evaluada por el TAS-26 (Velasco et al,2001). La alexitimia se asocia fuerte y negativamente a la anticipación (Chabrol & Callahan, 2004).
2. Búsqueda de Apoyo Social: Esta categoría incluye la búsqueda de contacto y consuelo, la ayuda instrumental o consejo y el apoyo espiritual. Análisis factoriales sugieren que la búsqueda de apoyo basado en el problema y el centrado en las emociones frecuentemente forman parte de la misma dimensión. Es similar al mecanismo de defensa de afiliación, o orientarse hacia otros para buscar ayuda y sostén, buscar compartir con otros sus problemas, sin hacerles responsables a estos de ellos (Chabrol & Gallahan, 2004). En particular la búsqueda apoyo social emocional es similar al mecanismo de defensa de afirmación de sí mediante la expresión de sentimientos, generalmente asociado al mecanismo de afiliación (confiar sus sentimientos a otros) y que se supone que actúa mediante un efecto de catarsis (libera al sujeto del afecto y reduce su efecto patogeno), cuando se hace mediante el lenguaje (Chabrol & Gallahan, 2004) aunque este extremo ha sido cuestionado. La conveniencia de hablar sobre lo ocurrido y que esto es positivo para el ajuste emocional hace parte de las creencias culturales dominantes en nuestra cultura. Un primer elemento que cuestiona esta idea es que hablar sobre lo ocurrido – sobre hechos traumáticos generales o emocionales personales – es muy frecuente. Más del 80% de los estadounidenses entrevistados afirmó haber hablado sobre lo ocurrido el 11-S y el 90% o más de las personas hablan, a muy corto plazo, sobre experiencias emocionales. Finalmente, toda una serie de estudios de campo y experimentales sobre el impacto de la frecuencia de hablar sobre sucesos emocionales encontró que: a) se habla más en la medida que un hecho produzca impacto emocional; b) hablar no disminuye sino que refuerza el pensar sobre el hecho; c) hablar no disminuye o inclusive mantiene la activación emocional asociada al recuerdo del hecho (Rime et al, 1998). Por ende, podemos deducir que hablar es más un síntoma de la activación emocional que un mecanismo de protección. Ahora bien, hablar hace que la persona se sienta más integrada socialmente y tiene otros efectos positivos en el meta-análisis de Campos et al (2005). El meta-análisis de Compas et. al.,(2002) en el que la búsqueda de apoyo y la expresión emocional se asociaban con la resolución de problemas, encontró una asociación positiva con el ajuste psico-social. Los resultados indican que la búsqueda de apoyo asociada a la resolución del problema se asocia a menores síntomas de ansiedad y depresión, a menores problemas de conducta.Ahora bien, en numerosos estudios revisados por Compass la búsqueda de apoyo reforzó la ansiedad, depresión y los problemas de conducta. El meta-análisis de Penley encontró una ligera relación negativa entre ambas formas de búsqueda de apoyo social y la salud, (r= -.04). A mayor controlabilidad del estresor y a mayor duración, la búsqueda de apoyo provocaba peor ajuste psicológico (r= -.14 y r= -.10 respectivamente). Cuando el estrés es controlable y estable, la mera búsqueda de apoyo no es garantía de regulación afectiva. La alta Inteligencia Emocional se asocia con un mayor apoyo social subjetivo percibido, una comunicación sobre sus estados afectivos de forma más elaborada (Páez, Velasco y Gónzalez, 1999), y mayor búsqueda de apoyo social emocional, aunque no instrumental ni informativo (Velasco et al, 2001).
3.- Huida/evitacion: se incluye en esta categoría las respuestas de Desconexión mental, Desconexión o Evitación Cognitiva y/o Conductual, Evitación del problema, Denegación, Desconexión Voluntaria y Huida, que implicarían esfuerzos por desengancharse o alejarse del estres o de un entorno que no es contingente con las necesidades y metas de la persona. La evitación cognitiva (por ej.,“Hice esfuerzos para evitar pensar en el problema”), conductual (por ej.,“Evite exponerme a situaciones estresantes o escapé, me fui de ellas”), el pensamiento desiderativo o fantástico (por ej.,“Deseé haber podido cambiar lo que sucedió o como me sentí, el uso de alcohol y drogas para olvidar el problema, son formas de afrontamiento de evitación. El pensamiento desiderativo es similar al mecanismo de defensa de la ensoñación autistica. Se define como una respuesta inmadura al estrés que sustituye la respuesta eficaz o la planificación para resolver los conflictos y del estrés por una ensoñación o sueño despierto excesivo. DSQ 31 y 40. Otra forma de afrontamiento evitante es el resistirse a aceptar lo ocurrido o negación. La denegación como mecanismo de defensa inmaduro se distingue de la evitación o negación cognitiva por su carácter involuntario e inconsciente. DSQ 16 La denegación consiste en negar la evidencia de una realidad interna, una conducta personal o una realidad externa (p.e. la frecuente reacción personal de no creer en un primer momento un hecho muy negativo como la muerte de un familiar). Es muy frecuente que las personas muestren una especie de denegación incompleta. Por ejemplo, aceptar en un momento que se tiene una enfermedad mortal y luego hacer planes a muy largo plazo. La denegación, bajo la forma de un optimismo ilusorio o una ilusión de invulnerabilidad, sino es externo y rigido, se puede asociar al bienestar. Ahora bien, la denegación se asocia a la descarga o paso al acto, a la proyección en una dimensión de defensas inmaduras, que se asocian al neuroticismo y a la alexitimia (Chabrol y Callahan, 2004). Las respuestas evitantes son frecuentes en el momento mismo de lo ocurrido y sirven para minimizar la respuesta afectiva en el momento climático del estrés ya que ayudan a coordinar acciones y demandas del entorno. El meta-análisis de Suls & Fletcher confirmó que la evitación era eficaz a corto plazo para afrontar el estrés (Paez et al,1995). A largo plazo, los meta-análisis de Compass et al (2001) y de Penley et al (2002) confirmaron que la evitación cognitiva y conductual, incluyendo el pensamiento desiderativo, se asociaban a mayor ansiedad, depresión, menor ajuste social. Evitar pensar y sentir mediante drogas y alcohol y ocultar sus sentimientos ante otros se asocia a un mayor sufrimiento emocional ante hechos traumáticos y pérdidas ya que si una expresión intensa refuerza las emociones negativas, la ausencia de expresión regulada aísla a las personas de su entorno y le impide habituarse a las perdidas (Páez y Fernández, 2003). Los meta-análisis de Compas et al (2001), de Penley et al (2002) y de Campos et al (2005) confirmaron que la evitación cognitiva y conductual, incluyendo el pensamiento desiderativo, se asociaban a mayor ansiedad, depresión, menor ajuste social y a la enfermedad. Penley et al. encontraron que el afrontamiento de evitación (“Intenté sentirme mejor comiendo, bebiendo…”), se asociaba negativamente con el bienestar psicológico (r= -.47). En relación con el distanciamiento, como es “volcarse en el trabajo para olvidarse de todo”, estos autores encontraron una relación pequeña negativa con respuestas de salud global (r= -.06), que era más marcada en alta controlabilidad del estresor (r= -.20 para los controlables). Ante hechos traumáticos agudos el distanciamiento parece más adaptativo. La asociación entre pensamiento desiderativo y salud psicológica era significativamente negativa (r= -.42). La evitación se asocia al Neuroticismo y a la baja IE (Velasco et al,2001). Ahora bien el pensamiento desiderativo se asociaba a la IE o negativamente a la alexitimia – recordemos que una vida mental concreta y de baja fantasía caracteriza a los alexitimicos (Velasco et al, 2001).
4.-Distracción: Referida a los intentos activos para tratar con una situación estresante mediante el enganche en una actividad alternativa agradable, esta categoría estaba presente en 40 sistemas e independiente de la anterior, incluyendo una variedad de actividades alternativas (hobbies, ejercicio, ver la TV, ver a los amigos o leer). Otras denominaciones serían Aceptación, Distraerse-Ignorar, Distracción Conductual y Cognitiva. La distracción implicaría la flexibilidad del ajuste y la coordinación de las preferencias y las oportunidades disponibles para el sujeto.El afrontamiento de obtener gratificación o distraerse mediante otras actividades realmente placenteras de la situación estresante y reacciones al estrés se asocia a menor depresión y malestar (Compas et al, 2001). De hecho, este estilo se considera adaptativo cuando no se vivencia como una obligación compulsiva y se asocia a la gratificación y al placer. Desde este punto de vista se puede entender la distracción como similar al mecanismo de defensa de sublimación o canalización de emociones inadaptadas a actividades socialmente aceptables – este mecanismo de defensa ha predecido el ajuste social, la satisfacción vital y el apoyo social 20 años después de ser evaluada (Chabrol & Callahan, 2004).
5.- Reevaluación o Reestructuración Cognitiva: Se refiere a los intentos activos de cambiar el propio punto de vista sobre la situación estresante, con la intención de verla con un enfoque más positivo. Incluye respuestas como focalizar en lo positivo o pensamiento positivo, auto-reconfortarse («Me dije que el problema no era tan importante”), optimismo, minimización del distres o de las consecuencias negativas. Las respuestas de auto-reconfortarse y de autocontrolarse, cuando se asocian a la expresión regulada, hacen parte de la respuesta primaria de regulación emocional (véase más abajo) Ejemplos de respuesta de reevaluación positiva son “Cambié las prioridades de mi vida y me desarrollé o crecí como personal, o enfatizar lo positivo (“Puse enfásis en los aspectos positivos sobre los negativos”). Estas estrategias de afrontamiento mezclan un análisis de la situación que permite entenderla, centrarse en los aspectos positivos, sino de la experiencia, de las reacciones personales y de los otros, así como en la generación de creencias positivas, optimistas y de esperanza. Aunque no exactamente similares, los mecanismos de defensa de racionalización e intelectualización se pueden aproximar de la reevaluación positiva. La racionalización es un mecanismo de defensa inmaduro, inconsciente e involuntario, no una falsificación deliberada, en la que la persona formula explicaciones tranquilizadoras y positivas ante un hecho o reacciones – en la perspectiva psicoanalítica disimulando las motivaciones reales. DSQ 38 y 6. La intelectualización se diferencia de la racionalización en que no evita las emociones, pero también les atribuye motivaciones defensivas. Para controlar o minimizar las reacciones afectivas negativas, se generaliza o banaliza refiriendóse a la experiencia colectiva (“la vida es así”) y se utilizan de forma excesiva pensamientos abstractos que permiten distanciarse de la realidad (“es el ciclo de la vida” refiriendóse a muertes por ejemplo). Se supone que la racionalización es menos adaptativa (Chabrol & Gallahan, 2004). Los estudios muestran que si el 100% de los afectados por hechos estresantes reportan efectos negativos de lo ocurrido, también un 60% de los afectados informan de efectos positivos y enfatizar estos aspectos ayuda al ajuste (Tedeschi, 1999). Si bien los hechos traumáticos pueden producir una visión negativa de sí mismo y del mundo, también pueden conllevar efectos positivos en el ámbito personal. Entre ellos se pueden plantear los siguientes: a) un crecimiento personal, aprender sobre las capacidades, habilidades y resistencia personal; b) aumentar la sabiduría y el conocimiento; c) mejorar el conocimiento sobre sí mismo y los otros; d) apreciar lo que se tiene y aprender las prioridades importantes en la vida, y e) crecimiento y desarrollo espiritual. En el mismo sentido, si un trauma o estrés pueden empeorar la visión del mundo y de los otros, también puede tener efectos positivos en las relaciones con los otros, como los siguientes: a) reunir y acercar a la familia, b) unir a la comunidad, haciéndolos sentirse más cerca; c) provocar una orientación más pro–social: ser más tolerante y compasivo con los otros, así como valorar el apoyo que estos ofrecen; y d) pensar que los otros pueden beneficiarse de tu experiencia. Las personas también muestran un estilo de auto-enaltecimiento en la explicación de los hechos: atribuyen a causas internas, globales y estables sus éxitos (los explican por su esfuerzo y capacidades), mientras que atribuyen a causas externas, específicas e inestables sus fracasos (los explican por la dificultad de la tarea, la mala suerte o un estado temporal de fatiga o negativo). Este sesgo es estable y se presenta en todas las culturas (Mezulis, Abramson, Hyde & Hankin, 2004). Otro mecanismo frecuente, que se puede considerar como una visión más general de la reestructuración cognitiva positiva, es la reconstrucción de una imagen de sí mismo como una persona digna y de respeto, una visión del mundo social como benevolente, y una visión del mundo como ordenado, justo, en el que se recibe lo que se merece y se merece lo que se recibe, con sentido y explicable, así como predecible y controlable. También es frecuente no solo negar la probabilidad de que a uno le ocurran hechos positivos, sino que también evaluar que uno tiene más probabilidades que la persona media de vivir hechos positivos (Taylor &Brown,1988). Desde el punto de vista de los mecanismos de defensa, estas respuestas son similares a las defensas narcisicas. La omnipotencia se asocia a la falsa unicidad o sobre-estimación de sus capacidades y habilidades. La idealización se traduce porque las personas sobre-estiman las capacidades y habilidades de las personas a las que frecuentan y de las que la persona se siente proxima y espera gratificaciones. DSQ 51. La desvalorización de los diferentes, a los que considera como inferiores complementa los anteriores. DSQ 24. La comparación social ventajosa hacia abajo es un mecanismo frecuente de manejo de hechos estresantes (Paez et al, 2003). En su versión menos rigida y más madura la desvalorización o comparación social ventajosa es similar a la denegación (Chabrol & Gallahan, 2004). Hay evidencia sistemática que muestra que sujetos normales en buen estado de ánimo muestran: a) optimismo ilusorio e ilusión de invulnerabilidad respecto al futuro, que lo perciben optimistamente; b) falsa unicidad o sobre-estimación de las capacidades y habilidades propias y de personas cercanas; c) ilusión o sobre estimación de control; d) creencia básica en que el mundo es justo, en particular para ellos; e) visión positiva sobre sí mismos. Cuando las experiencias cuestionan estas creencias (p.e. ejemplo ser victimas de una catástrofe natural) los sujetos disminuyen sus ilusiones optimistas solo de forma especifica (p.e. acepto que tengo riesgo similar a otros de sufrir un terremoto y no lo generalizo a otras areas) y a mediano plazo se reconstruyen las ilusiones – en el caso de hechos estresantes no muy extremos. Estos sesgos sin no son muy rigidos y extremos se asocian al bienestar mental (Paez et al, 2004). El meta-análisis de Mezulis et al(2004) confirmó que los sujetos depresivos y ansiosos no mostraban el sesgo de auto-enaltecimiento en la explicación causal de los hechos y que los normales o en buen estado de salud mostraban un sesgo similar al de los sujetos con trastorno bi-polar o maniaco-depresivos. Los meta-análisis de Compass et al (2001) y el de Penley et al (2002) confirman que la reevaluación positiva y la reconstrucción positiva de las reacciones al estrés, se asocian a mejor ajuste social y a una superior balanza de afectos. También es importante destacar que muchos de los estudios analizados son transversales, y se pueden interpretar que las personas menos ansiosas y deprimidas, con más recursos sociales y personales, aguantan mejor el estrés y son mejores generando soluciones al problema o al menos interpretaciones positivas (Compas et al, 2001). Ahora bien, el estudio longitudinal de Campos et al (2005) confirmó que la reevaluación positiva se asocia a mejor ajuste. La reevaluación positiva se asocia a la Extraversión, a la Agradabilidad y Apertura, negativamente al Neuroticismo (Watson & Hubbard, 1996). Las personas con deficit de IE evalúan de forma más negativa (incontrolable, sin sentido) hechos traumáticos y estresantes y llevan a cabo en menor medida formas de reevaluación como el afrontamiento de crecimiento personal y al cambio de prioridades en la vida (Velasco et al,2001).
6.-Rumiación: Se refiere a la focalización repetitiva y pasiva en lo negativo y las características amenazantes de situación estresante, incluyendo formas de afrontamiento de menor orden como pensamientos intrusivos, negativos, catastrofismo, amplificación de la ansiedad, autoinculpación o auto-responsabilización y miedo, formas de afrontamiento estudiadas explícitamente como factores de riesgo de depresión También se ha considerado como una forma de afrontamiento de Perseveración Rígida opuesta a la acomodación flexible. Junto con la activación psicológica y emocional, también se concibe como una reacción involuntaria al estrés ((Skinner et al., 2003). De hecho, es muy frecuente que las personas hagan introspección y se absorban en reflexionar sobre sí mismos en respuesta a un hecho negativo. La rumiación generalmente tiene como objeto el yo y sus experiencias y es similar al mecanismo de defensa de autoobservación. Este se supone adaptativo y consiste en la reflexión sobre sí permitiendo una respuesta adecuada. Consiste en la capacidad de percibir y reconocer sus sentimientos y pensamientos, de observar y analizar sus sentimientos y conductas de manera objetiva (Chabrol & Gallahan, 2004). La autoconsciencia, evaluada mediante la escala de Feningstein et al, se asociaba sin embargo únicamente a la dimensión de atención de una escala de IE y esta dimensión no se asocia al ajuste psicológico (Salovey et al,1994). El meta-análisis de Compass et al (2001) y el de Penley et al., (2002) confirman que la aceptación de la responsabilidad de hechos estresantes es disfuncional para la regulación afectiva, ( r = -.22, p< .05 con respuestas de salud mental), en particular cuando el estresor es incontrolable. El responsabilizarse de hechos negativos reforzará las cogniciones negativas sobre el sí mismo y probablemente por esta vía reforzará la afectividad negativa – además de impedir cambiar el sentido de lo ocurrido y de adoptar estrategias constructivas de distracción o solución del problema, si este es resoluble. Además, hay que señalar que las personas que tienden a reprimir sus sentimientos y a evitar pensar también sufren de periodos de pensamientos recurrentes, por lo que la inhibición y la rumiación se consideran asociadas en un mismo proceso disfuncional. Probablemente la rumiación repetida va a reforzar el estado de ánimo negativo y si no se asocia a la búsqueda de un sentido alternativo tampoco ayudará a la asimilación del hecho traumático.
7.- Desesperación o Abandono: Este afrontamiento se refiere al conjunto de acciones organizadas en torno al abandono o renuncia del control a la hora de manejar de una situación que se percibe como incontrolable y difícil para lograr evitar castigos y obtener recompensas. Estas respuestas se caracterizan por el abandono conductual (aceptar que no se puede hacer nada) unido a la impotencia (rendirse, indefensión).Incluye respuestas como la inactividad, pasividad, abandono, estoicismo, parte de resistencia, desesperanza confusión, interferencia cognitiva, abatimiento o desanimo y pesimismo, que serían clásicas del constructo de indefensión aprendida. El abandono es similar al mecanismo de defensa inmaduro de retirada apática en la que el sujeto responde al estrés por un repliegue sobre sí, una restricción de las actividades y un estado de indiferencia afectiva (Chabrol & Callahan, 2004) En general el abandono de resolución del problema se asociaba con depresión, mayores problemas de conducta y menor ajuste social (Compas et al, 2001).
8.- Aislamiento Social: El conjunto de respuestas orientadas a aislarse del entorno social, a ocultar sus sentimientos y protegerse evitando contactar con otros o prevenirse de que otros sepan sobre la situación estresante o sus efectos emocionales, constituye la respuesta de abandono social. Incluiría respuestas como evitación de los demás, ocultación, aislamiento, estoicismo, parte de la desconexión o desvinculación y abandono emocional. El aislamiento social también es similar al mecanismo de defensa inmaduro de retirada apática en la que el sujeto responde al estrés por un repliegue sobre sí (Chabrol & Callahan, 2004). En general el aislamiento social se asocia con depresión, mayores problemas de conducta y menor ajuste social (Compas et al, 2001) y con peor balanza de afectos (Penley et al y Campos et al. La alexitimia o baja IE se asocia a la evitación del contacto social (Velasco, 2001).
9.- Regulación Afectiva: son los intentos activos de influir sobre el distress emocional y expresar constructivamente las emociones en el momento y lugar adecuados, de manera que los recursos sociales que la persona tiene disponibles queden protegidos sin que la confianza en uno mismo disminuya. Incluiría la expresión emocional, el auto-reconfortarse o tranquilizarse a uno mismo, control emocional, relajación y expresión emocional. Dentro del campo del afrontamiento, esta familia ha sido identificada como una forma de aproximación emocional constructiva, (experiencia, entendimiento y expresión emocional) distinguiéndose de las formas de afrontamiento centradas en la emoción que reflejan una descarga incontrolable de emociones negativas (ventilación emocional). (Stanton et al. 1994). a) Auto-control y la Expresión Regulada emocional, que se vincula a respuestas de auto-reconfortarse y autocontrol, se asocia a menores problemas afectivos y de ajuste social (Compas et al., 2001; Stanton et al.,1994), aunque las tentativas de autocontrol son difícil de aplicar en momentos de enojo intenso (Páez & Ubillos, 2003). Aguantar e ignorar la situación – Aceptación y estoicismo – también se asocia a menor intensidad y displacer en enojo, sugiriendo que aprender a vivir y aceptar el estrés interpersonal es eficaz. El meta-análisis de Penley encontró que el auto-control se asociaba positivamente a la salud física, mientras que se asociaba negativamente al bienestar psicológico. El auto-control o supresión emocional puede ayudar a concentrarse en buscar soluciones y no quema la red social, facilitando en parte la búsqueda de apoyo instrumental e informativo. Sin embargo, al impedir la comunicación verbal sobre las emociones, limita la búsqueda de apoyo afectivo, la formación de lazos de intimidad, y puede asociarse a sensaciones de aceptación desesperanzada, por lo que tiene efectos psicológicos o emocionales negativos. Por tanto, el autocontrol puede ayudar al ajuste conductual pero, sin el componente de verbalización y expresión modulada de las emociones, probablemente provoca un gasto de inhibición que refuerza el estrés. El equivalente en mecanismo de defensa del auto-control es la supresión. Este mecanismo de defensa se refiere a la evitación deliberada de pensar en problemas, sentimientos o experiencias penosas. DSQ 3 y 59. Estos elementos son apartados de la mente, aunque permanecen accesibles. Si la supresión es flexible, es eficaz ante hechos estresantes no demasiado intensos ni prolongados. La supresión o evitacion flexible predecía el ajuste social, la satisfacción vital y el apoyo social 20 años después de ser evaluada. La alexitimia se asocia fuerte y negativamente a la supresión (Chabrol & Callahan, 2004). La expresión regulada es similar al mecanismo de defensa de afirmación de sí mediante la expresión de sentimientos. Este consiste en una expresión franca de pensamientos y sentimientos, de manera no coercitiva ni manipulativa (Chabrol & Gallahn, 2004). La modulación de la experiencia afectiva (“Mantuve mis emociones controladas cuando las sentí, para expresarlas cuando no empeoraran las cosas”) o la expresión regulada (“Le conté a una persona cercana no involucrada como me sentía”) se asocian a menores problemas afectivos y de ajuste social (Compas et al,2001). La escala de afrontamiento emocional de Stanton y cols.,que ha eliminado itemes que indican distrés y descarga, y está compuesta únicamente por itemes de identificación, de comprensión y expresión de las emociones (“Trato de comprender mis emociones”) se ha asociado al bienestar y al ajuste (Stanton et al,1994).
b) La regulación mediante la Inhibición Emocional de emociones o represión se puede considerar como una forma de evitación emocional. Un ejemplo es “Intenté guardar para mí mis sentimientos”. Hacer un esfuerzo para no expresar lo que se siente, ocultar sus sentimientos a los demás, se puede considerar como una estrategia de represión – aunque esta última se considera un mecanismo de defensa automático, inconsciente e involuntario. Cuando se hace voluntariamente hablamos de supresión o inhibición voluntaria. Como vimos antes, si la supresión es flexible, es eficaz ante hechos estresantes no demasiado intensos ni prolongados y la IE se asocia positivamente a la supresión (Chabrol & Callahan, 2004). El mecanismo de defensa de represión se refiere a la expulsión de la consciencia las emociones, pensamientos y experiencias perturbadoras. Se puede manifestar en una ausencia de recuerdo o en la presencia de una emoción aislada de pensamientos y experiencias. En el mecanismo de defensa del aislamiento la persona mantiene la consciencia del pensamiento pero pierde contacto con las emociones (por ejemplo se narra descriptivamente un hecho traumatico sin tonalidad afectiva). DSQ 83 Ambos mecanismos se consideran frecuentes ante hechos negativos y solo son patogenos si son muy rigidos e intensos. La represión y el aislamiento se asocian en un factor de defensas neuróticas – junto con el desplazamiento y la formación reactiva. Se asocian débilmente a la baja IE o alexitimia (Chabrol & Gallahan, 2004). La alexitimia o baja IE también se asoció al esfuerzo activo de evitar hablar sobre sus experiencias emocionales o inhibición voluntaria (Paez, Velasco y Gonzalez, 1999), así como al guardar para sí sus sentimientos (Velasco et al,2001).. Por otra parte, con respecto a la relación entre la inhibición emocional y cognitiva, el aislamiento social y las respuestas de salud, el meta-análisis de Pennley et al. (2002) y de Campos et al (2005) encuentran que la evitación cognitiva-conductual de la emoción y la inhibición correlacionaban negativamente con la salud mental.
c) La catarsis o expresión emocional motórica intensa implicaría conductas emocionales como llorar, gritar, como forma de modificar una mal estado de ánimo, y que se asociaban a la afiliación o búsqueda de apoyo social. La descarga emocional conductual y no verbal se puede considerar como similar al mecanismo inmaduro de paso al acto o acting out. DSQ 46 y 27. El paso al acto se reune en un factor de defensas inmaduras con la negación y la racionalización, aunque también convergen con la evitación rigida o represión y el aislamiento y con la idealización, hacen parte de las defensas neuróticas. Los meta-análisis de Compas et al., (2001) y el de Penley et al., (2002) encontraron que la descarga afectiva se asociaba negativamente a la afectividad, al ajuste social y a la enfermedad – este último también encontró que la búsqueda de apoyo social afectivo tenía efectos negativos. Campos et al(2005) encontraron que si bien reforzaba la afectividad negativa, predecía la integración social.
d) La expresión verbal de las emociones: es frecuente creer que hablar sobre las emociones, incluido el enojo, es beneficioso y que inhibir la comunicación es negativo – es una opinión dominante en personas occidentales (Rimé et al, 1998), aun percibiéndose como medianamente eficaz para la recuperación de la afectividad negativa (Thayer et al, 1994) y sólo medianamente – en menor grado que la retirada social – para manejar el enojo (Tice &Baumesteir, 1993). Sin embargo, hablar refuerza la intensidad y displacer de las emociones – o no ayuda a disminuir la activación asociada al enojo, tristeza, etc.- (Rimé et al, 1998). Pese a las creencias culturales sobre el carácter positivo de sobre la descarga catártica postural, facial y verbal de las emociones, sus efectos como forma de afrontar hechos traumáticos y perdidas no son adaptativos. A partir de intuiciones clínicas y a teorías de inspiración psicoanalítica se presuponía que la expresión de emociones negativas era necesaria para un buen trabajo de duelo ante hechos traumáticos y pérdidas en general. Sin embargo, se ha encontrado que las personas que lloran más fuertemente, o que viven más fuertemente su pérdida, tienden a estar peor a medio y a largo plazo (a los 13 meses de la perdida. Igualmente, personas que han vivido experiencias traumáticas y que descargan fuertemente las emociones al recordar lo ocurrido, se encuentran peor que los que no lo hacen. Probablemente la expresión verbal y no–verbal fuerte de emociones negativas van a “quemar” la red de apoyo social: la expresión intensa de emociones negativas, por un lado si es validada por el entorno, reforzará la afectividad negativa tanto en la persona como en el clima social. Por otro lado provocará una quemazón del entorno que buscará evitar el contagio afectivo negativo –se sabe que las personas depresivas inducen depresión y rechazo en otras– (Páez y Fernández, 2003). La descarga emocional intensa también probablemente obstaculizará la realización de conductas adaptativas. La descarga emocional se asocia al neuroticismo y depresión, aunque también a la IE – el déficit de IE o alexitimia se asocia a una baja descarga emocional (Velasco et al,2001).
e) Regulación directa de las emociones: Es frecuente que las personas informen intentan manejar las emociones negativas relajándose (respirando hondo, paseando), haciendo ejercicio y escuchando música entre otros. Las personas encuentran estas reacciones eficaces, en particular el ejercicio y escuchar música, para reducir la afectividad negativa, aunque menos para el enojo (Tice & Baumesteir, 1993; Thayer et al, 1994). Se supone que este tipo de actividad disminuye la activación, o distrae y refuerza las emociones positivas en otro. La reducción pasiva directa de activación mediante beber, consumir drogas es considerada de menor eficacia que beber, comer y tomar drogas legales, que a su vez es menos eficaz que la reducción activa mediante relajación, actividad de ejercicio y similares (Thayer et al, 1994).
10.- Búsqueda de Información: Esta estrategia de afrontamiento hace referencia a la tentativa de aprender más sobre la situación estresante, incluidas su curso, causas, consecuencias y significado, así como a estrategias de intervención y de remedio. Constituiría una forma habitual de responder al estrés originado por enfermedades o discapacidades, siendo similar a otras formas de afrontamiento como la sensibilización, seguimiento y vigilancia (aunque pueden implicar algún grado de fijación y rumiación; Skinner et al, 2003; Páez et al., 1995).Generalmente el pensar voluntariamente, la rumiación y la búsqueda de apoyo social informativo se asocian. Se considera que la búsqueda de información para atribuirle un sentido a lo ocurrido, junto con la reconstrucción positiva, son las dos tareas cognitivas centrales para asimilar un hecho estresante negativo. En algunos estudios la búsqueda de información se asocia al afrontamiento directo e instrumental. Pensar voluntariamente para entender lo ocurrido es una forma de respuesta cognitiva muy frecuente después de un hecho negativo. Las personas tienen necesidad de dar sentido a los hechos traumáticos. La discusión sobre las causas, la posibilidad de prevención y la atribución de responsabilidades centran frecuentemente una parte de las reacciones posteriores a un hecho estresante o un trauma. La búsqueda de un sentido al hecho no siempre tiene éxito (p.e. las respuestas al porqué y al para qué del atentado del 11-M son limitadas e insatisfactorias). Es frecuente que personas expuestas a situaciones extremas no logren generar una explicación plausible de lo ocurrido muchos años después – 4 sobre 10 personas. En contraste con la idea que la búsqueda de sentido de un hecho traumático es adaptativo, dos estudios mostraron que las personas en duelo que más intentaban “entender y comprender la perdida y su propia reacción”, mostraban más depresión un año o año y medio después. Intentar darle explicación a algo que no lo tiene solo es una forma de pensar repetidamente sobre una tarea que no tiene solución y refuerza el sufrimiento (Páez y Fernández, 2003. La búsqueda de información repetitiva se asocia al rasgo de personalidad de sensitización o vigilancia rigida, vinculada a la alta reactividad ante el estrés y a la ansiedad, así como a la rumiación (Skinner et al, 2003, Paez et al, 1995). La IE se asociaba a la búsqueda de información (Velasco et al,2001). Desde este punto de vista las personas de baja IE o alexitimicos se parecen a los represores, caracterizandóse por una orientación de evitación cognitiva y conductual de las situaciones emocionales, y no por la búsqueda de información, como los sensitizadores.
11.- Negociación y búsqueda de compromiso: Se refiere a las respuestas orientadas a nivel interpersonal de persuadir a otros, intentar hacer un trato o arreglo, proponer un compromiso o pacto, con el fin de disminuir el estrés. Se puede asociar a la comunicación asertiva (Skinner et al, 2003). La negociación afiliativa o búsqueda de seguridad social o control vicario (“Pensé que otras personas, como amigos y familiares, personas con conocimiento ye status, como doctores o personas de respeto, podían influenciar, cambiar o ayudarme con las decisiones sobre mi problema”) intermediario que cambie la situación es más típica de culturas colectivistas, aunque es eficaz en culturas individualistas – y más eficaz que el afrontamiento directo ante situaciones de limitado control personal, como el parto (Morling et al, 2003). Esta estrategia de afrontamiento se puede concebir como una falsa unicidad proyectada en otro, y el control secundario afiliativo similar al mecanismo de defensa de idealización. Aunque no hay mucha información, la alexitimia o deficit de IE se asocia a limitaciones en la regulación y comunicación interpersonal. Por ejemplo, se asocia negativamente a la faceta de calidez interpersonal y a la de asertividad de la Extraversión, así como se asocia a la faceta de modestia de la Agradabilidad, sugiriendo que los alexitimicos no son muy inclinados a participar activamente en la interacción social (Luminet et al,1999).
12.- Oposición y confrontación: Es el componente conflictivo y de expresión de emociones negativas ante estresores interpersonales. Incluye la confrontación o expresión de enojo y agresión ante otros (item 6) y la atribución de problemas a otros. Se asocia a problemas de conducta antisocial (Skinner et al,2003). La confrontación se asocia a la depresión y ansiedad, así como al Neuroticismo. No se asocia al deficit de IE evaluado mediante la alexitimia (Velasco et al,2001).
13.- Altruismo: El altruismo se concibe como un mecanismo de defensa maduro, en el que se responde al estrés mediante la ayuda y sacrificio por los otros, recibiendo gratificaciones directas por la respuesta de otros o indirectamente de forma vicaria. El altruismo es una forma de reparación, que permite afrontar la culpabilidad ante la perdida de un objeto de manera constructiva. Se diferencia del pseudo-altruismo en que es autentico, no se persiguen beneficios personales y no se asocia a un sacrificio masoquista del yo, que busca inducir en otros culpabilidad para controlarlos (Chabrol y Gallahan, 2004). Hay evidencia que la participación en conductas altruistas disminuye la culpabilidad y la afectividad negativa (Wayment, 2004).
14.- Humor: Las personas tienden a usar el humor para controlar su enojo más que para controlal a tristeza o ansiedad y lo evalúan como eficaz para manejarlo (Thayer et al, 1994; Tice & Baumesteir, 1993). El humor es considerado adaptativo y consiste en subrayar los aspectos divertidos o irónicos de los conflictos o situaciones estresantes. El humor, que se orienta a sí mismo, se opone al sarcasmo o ironía que se orienta a otros y los desvaloriza. El humor predecía el ajuste social, la satisfacción vital y el apoyo social 20 años después de ser evaluada (Chabrol & Gallahan, 2004). El humor y el autocontrol o postergar la respuesta se han asociado al control satisfactorio del enojo – si la intensidad no es muy alta (Páez & Ubillos, 2004).
15.- Ritos, afrontamiento colectivo y participación social: Actividades rituales como rezar son frecuentes inclusive en nuestro contexto y se perciben como eficaces para afrontar la ansiedad (Thayer, 1998; Campos et al, 2005). La participación en rituales se asemeja a la sublimación – la participación en rituales funerarios o manifestaciones políticas permiten canalizar de forma socialmente aceptable vivencias fuertes de tristeza o de agresión. Los rituales también se pueden asociar a la afiliación y a la expresión regulada de emociones antes descritas. Hay evidencia que la participación en rituales colectivos, si no disminuye la afectividad negativa, permite aumentar la integración social, reconstruir un significado positivo así como refuerza las conductas de cooperación y altruistas (Rime et al, 2005). La participación en manifestaciones se asocia a formas de afrontamiento de crecimiento personal, a la integración social, a conductas altruistas y una visión más positiva del clima social, aunque al mismo tiempo se asociaba a mayor afectividad negativa, más rumiación y activación relacionada con un trauma colectivo como el 11-M (Basabe et al, 200). Hay evidencia limitada que sugiere que los efectos positivos de los ritos son más marcados en culturas colectivistas, probablemente porque en estas se asumen más las creencias míticas asociadas a los ritos (los muertos viven en el más allá y mantenemos una relación recíproca de apoyo con ellos mediante los ritos funerarios por ejemplo), así como porque los procesos de afrontamiento tienden a ser más interpersonales y se basan más en actividades compartidas (Martín et al, 2000).
En el siguiente tablero va la frecuencia de respuesta de afrontamiento del enojo en una muestra representativa de EEUU, su relación con la intensidad, el displacer o malestar y control – basado para la intensidad en el estudio anterior y para los tres objetivos de regulación (disminuir el displacer, la activación y aumentar el control) en un estudio transcultural de 5.500 sujetos de 30 países.
Escala de mecanismos de defensa DSQ-40 de Andrews et al (traducida de la versión francesa de H. Chabrol y A. Sutter, contrastada con la versión inglesa original – los números se refieren a los ítems de la escala original, de los cuales se retienen los 40 con mejor funcionamiento psicométrico). Después de cada item va su inclusión en una categoría de mecanismo de defensa y luego su equivalente en estrategias de afrontamiento
1.- Me gusta ayudar a otras personas y si me quitaran esta posibilidad de ayudar, me sentiría deprimido/a. Pseudo-altruismo (PA) o altruismo.
3.- Soy capaz de no pensar en un problema hasta tener el tiempo suficiente para ocuparme de el. Supresión (SU) o autocontrol.
5.- Supero y domino mi ansiedad haciendo algo constructivo y creativo como pintar o haciendo pequeños trabajos domésticos. Sublimación (SUB) o distracción.
6.- Soy capaz de atribuir una buena razón a todo lo que hago. Racionalización (RA) o reevaluación positiva.
8.- Me puedo reír de mi mismo fácilmente. Humor (HU).
12.- Las personas tienden a hacerme mal. Proyección (PRO).
13.- Si alguien me agrediera y me robara, preferiría que fuera ayudado más que castigado. Formación Reactiva (FR).
16.- Dicen que tiendo a ignorar los hechos molestos y negativos como si no existieran. Denegación (DEN) o negación.
23.- Ignoro el peligro como si fuera Supermán o Superwoman. Disociación (DI) o negación * o ilusión de invulnerabilidad.
24.- Estoy orgulloso/a de mi capacidad de poner a la gente en su lugar. Desvalorización
(DESV) o comparación social ventajosa.
27.- Actúo impulsivamente cuando algo me molesta. Paso al acto o Acting out (AO).
28.- Cuando las cosas me van mal me enfermo. Somatización (SOM).
29.- Soy una persona muy inhibida. Desvalorización (DESV).
* 31.- Obtengo mayor satisfacción de mis pensamientos o ensueños que de la vida real. Ensoñación autística (EAUT) o pensamiento desiderativo.
37.- Tengo habilidades particulares que me permiten afrontar la vida sin problema. Disociación (DIS) u omnipotencia y falsa unicidad u optimismo ilusorio.
38.- Siempre encuentro buenas razones para explicar cuando las cosas me salen o me funcionan mal. Racionalización (RA) o sesgo de enaltecimiento del yo.
40.- Resuelvo más problemas y cosas en mis pensamientos o ensueños que en la vida real. Ensoñación autística (EAUT) o pensamiento desiderativo.
42.- No tengo miedo de nada. Denegación (DEN) o negación.
43.- A veces pienso que soy un ángel y a veces que soy un demonio. Separación (SEP).
46.- Cuando me hacen sentir lástima o pena, actúo agresivamente. Paso al acto o Acting out (AO).
51.- A veces tengo la impresión que alguien de mi entorno actúa como un angel de la guardia. Idealización (IDE) o falsa unicidad proyectada en otro y control secundario afiliativo.
53.- Para mí las gentes son o buenas o malas. Separación o escisión (SEP).
54.- Si mi jefe me molestara, podría cometer errores en mi trabajo o trabajar más lentamente para vengarme. Agresión pasiva (AGP) o confrontación indirecta.
58.- Conozco a alguien que es totalmente honesto y justo. Idealización (IDE) o falsa unicidad proyectada en otro y control secundario afiliativo.
59.- Puedo controlar mis emociones, si manifestarlas puede perturbar lo que estoy haciendo. Supresión o represión (SUP) y auto-control.
61.- Soy capaz habitualmente de ver el lado divertido de las situaciones desagradables o penosas. Humor (HU).
62.- Me da dolor de cabeza cuando tengo que hacer algo que no me gusta. Somatización (SOM).
63.- Me descubro a menudo siendo amable con personas contra las que tengo buenas razones para estar enojado con ellas. Formación Reactiva (FR).
66.- Estoy seguro que la vida es injusta conmigo. Proyección (PRO) o visión de mundo injusto defensiva.
68.- Cuando tengo que enfrentar una situación difícil, trato de imaginarme lo que va a pasar y prever los medios para salir adelante, defenderme o arreglármelas. Anticipación (ANT) o planificación.
69.- Los médicos no entienden en realidad que es lo que va mal en mí. Desplazamiento (DEZ) o somatización o atribución de causalidad defensiva.
* 71.- Después de haber defendido mis derechos, tengo tendencia a pedir disculpas por haberlo hecho. Anulación (ANU) o evitación de la confrontación.
* 73.- Cuando estoy deprimido o ansioso, comer me hace sentir bien. Desplazamiento (DEZ) o paso al acto o regulación directa pasiva.
* 76.- Me dicen a menudo que no muestro mis sentimientos o emociones. Aislamiento (AIS) o supresión o inhibición emocional.
* 81.- Si puede prever que voy a estar triste, puedo afrontarlo mejor. Anticipación (ANT) o planificación.
82.- Aunque me queje mucho, nunca obtengo una respuesta satisfactoria de mi entorno. Agresión pasiva (AGP) o confrontación indirecta.
83.- Tengo a menudo la sensación de no estar sintiendo afectivamente nada, cuando la situación parece justificar que se sientan fuertes emociones. Aislamiento (AIS) o supresión o inhibición emocional.
84.- Concentrarme en lo que estoy haciendo o en el trabajo en curso me ayuda no sentirme deprimido/a o ansioso/a. Sublimación (SUB) o distracción.
86.- Si atravesara una crisis, buscaría a alguien que ha tenido el mismo problema. Pseudo-altruismo (PA) o búsqueda de apoyo social en personas con el mismo estado de ánimo.
* 88.- Si tuviera un pensamiento agresivo, sentiría la necesidad de hacer algo para redimirme o compensarlo. Anulación (ANU) o altruismo compensatorio.
* Los ítems con un asterisco no han mostrado validez de contenido en la evaluación de jueces clínicos europeos.
Definiciones complementarias de los 7 mecanismos de defensa que no tienen equivalente en las formas de afrontamiento.
Agresión Pasiva o agresión indirecta o confrontación sutil.
Anulación o eliminar simbólicamente un acto mediante otro posterior compensatorio; Desplazamiento: vincular un afecto a algo diferente del objeto real, cambiar el objetivo de un impulso, por ejemplo el enojo provocado por un castigo se aplica a un perro de compañía; Escisión o separación del mundo en objetos buenos frente a objetos malos o categorización dicotómica de los objetos asociados a emociones solo positivas o solo negativas; Somatización: transformación de las emociones reprimidas en expresiones corporales; Formación Reactiva: mostrar un patrón de conducta directamente opuesto a las tendencias de acción emocionales sentidas, por ejemplo, manifestar una conducta agresiva como una forma de negar o compensar el miedo; Proyección: se atribuye a otros los propios deseos, impulsos inaceptables y faltas, para protegerse de la culpa.
Deustch, M & Krauss, R.M. (1980). Teorías en Psicología Social. Barcelona: Paidós. Swanson, G.E. (1988). Ego defenses and the legitimation of behavior. Cambridge: Cambridge University Press.
El siguiente cuadro sintetiza la relación entre tipo de afrontamiento, cultura y regulación afectiva – además se recuerda la relación con rasgos de personalidad y una medida de déficit de IE como la alexitimia. En negrita se marcan aquellas formas de afrontamiento que son beneficiosas o se asocian a una balanza de afecto positiva, a menor intensidad de la activación afectiva, menor displacer y mayor evaluación de control simultáneamente. En cursiva se indican aquellas relaciones que se apoyan solo parcialmente o sobre la que hay evidencia contradictoria. Finalmente, se indica si se asocia con un indicador compuesto de Inteligencia emocional compuesto por la capacidad de identificación, discriminación y alta claridad sobre las emociones, así como la capacidad de verbalización y reparación o regulación emocional (Velasco et al,2005).
Formas de Afrontamiento, Cultura y regulación:
Un estudio transcultural con muestras de 30 naciones diferentes, referido a la experiencia emocional típica, confirma que ciertas formas de afrontamiento son inteligentes emocionalmente, es decir, permiten disminuir la intensidad, displacer y aumentar el control percibido al experimentar emociones negativas como la tristeza y el enojo. Los resultados coinciden en general con nuestra revisión y estudios anteriores.
La búsqueda de soluciones en situaciones de tristeza, la reevaluación positiva en tristeza y enojo, confirman su carácter adaptativo en este estudio, como en otros. Además, el afrontamiento directo y la reevaluación positiva, dado su asociación la inteligencia emocional, con la afectividad, la balanza de afectos, la salud mental y la regulación afectiva, se pueden considerar formas adaptativas – la primera transcultural y la segunda más típica de culturas colectivistas.
La evitación y la aceptación desesperanzada en tristeza y enojo, son formas de afrontamiento que se asocian a mayor intensidad, displacer y menor control. La evitación impide recibir apoyo instrumental y defender sus derechos, mientras que la aceptación, si bien puede permitir asimilar cognitivamente la situación, si provoca indefensión e impotencia, también impide intentar resolver la situación o buscarle aspectos positivos, que permitan afrontarla cono un desafío y que permitan el crecimiento personal.
Las dos últimas, la evitación y el abandono conductual, dado su asociación el déficit de inteligencia emocional, con la baja regulación afectiva, con una balanza de afectos negativa, con la baja salud mental, se pueden considerar formas inadaptativas – la primera más típica de culturas jerárquicas y la segunda más típica de culturas individualistas.
También aumentan el control, disminuyen el displacer y la activación, la supresión emocional en el caso del enojo y el afrontamiento secundario o de automodificación.
Por otro lado, la confrontación, la rumiación, el focalizar la atención y búsqueda de soluciones en episodios de enojo, también se asocian a mayor activación, displacer y menor control. Concentrar la atención, pensar repetidamente, y tratar de buscar o aplicar soluciones, en particular en situaciones inter-personales poco controlables, refuerza la intensidad y el displacer afectivo. Aunque en general no se asocian a un déficit de IE ni a la salud mental. En cambio el pensar repetidamente y auto-criticarse se asocia a una balanza de afectos negativa en general.
La descarga afectiva y la búsqueda de apoyo social o compartir, son formas de afrontamiento que también se asocian a mayor intensidad, displacer y menor control. Sin embargo, no se asocian establemente a deficits de salud mental ni a una balanza de afecto negativa. En dos estudios la búsqueda de apoyo social y la expresión emocional, mostraban efectos positivos, además de asociarse a la IE.
Este estudio confirma que a mayor intensidad afectiva, mayor tendencia a hablar con otros y a compartir la experiencia emocional. También es coherente con una serie de estudios que muestran que hablar sobre las emociones negativas no disminuye su carácter displacentero ni sirve para aumentar el control sobre ellas. Lo mismo se puede afirmar sobre el afrontamiento de descarga: la mayor expresión no verbal facial, motórica y conductual de las emociones negativas la realimenta y refuerza la intensidad y el displacer, disminuyendo el control.
Las culturas colectivistas, que enfatizan los deberes y derechos de pertenencia normativa a grupos adscritos, así como las culturas jerárquicas, que enfatizan las diferencias de estatus, la deferencia y respeto ante los superiores, muestran un estilo de afrontamiento de reevaluación positiva, supresión, auto-modificación, minimización de la descarga y comunicación emocional, así como de la influencia cognitiva (menor rumiación, menor aceptación de la indefensión e impotencia) de las emociones negativas. Este estilo explica la menor intensidad, menor displacer y mayor control que caracteriza a las personas en estas culturas. Un estilo estoico, de mayor afrontamiento de regulación, y menor de descarga, expresión y confrontación, parece ser más eficaz para el control emocional – y probablemente más deseable socialmente en situaciones de fuertes normas de lealtad y deber ante el endo-grupo, así como de fuertes diferencias de estatus y de normas de respeto ante superiores.
Un estilo catártico, confrontativo, de fuerte atención y procesamiento cognitivo de las emociones, característico de culturas que refuerzan las relaciones voluntarias entre personas autonomas, así como disfrutando de una relativa igualdad de estatus y compartiendo normas universales de interacción, se asocia a una mayor intensidad afectiva y menor regulación. Su aspecto positivo es la mayor intensidad de las emociones placenteras como la alegría, aunque su coste es el de un mayor desgaste psicológico y un mayor impacto de las emociones negativas en las relaciones sociales.
Las culturas igualitarias se asocian a un mayor afrontamiento de auto-crítica en la tristeza, que aumenta la intensidad afectiva. Las culturas jerárquicas refuerzan el afrontamiento de evitación del contacto social en episodios de enojo – que aumenta el control aunque también la intensidad.
Finalmente, no hay diferencias culturales en el afrontamiento directo que es adaptativo.
